sábado, 11 de mayo de 2013



PARA VENCER A LOS ESPAÑOLES

                                                                  Pero López

Se va de esta ciudad (San Francisco de Quito) a los Cañares, que se llama el señor de ellos don Hernando Duma, el cual esta poblado en la más fértil tierra de aquellas partes hay y los indios e indias son de buenos rostros. Es gente que anda vestida y tienen “policia” (se emplea como orden, aseo) en sus casas y trajes.

Estos, como los demás, tienen, el demonio en ellos, gran parte han querido algunas veces alzarse contra sus amos. Sucedió que tomaron consejos con su mochan (mohán), que es como decir el papa, el cual habla con el demonio todas las veces que quiere, y le pidieron consejo de qué suerte podrían desbaratar y matar a los españoles, por lo cual les fue respondido que eran muy belicosos, y que no era posible matarlos sino con su misma nación (gente), para lo cual tenían ellos gran aparejo y que él les daría la orden de como lo hiciesen. Le hicieron muchos sacrificios de inocentes y de otras muchas cosas como ellos suelen hacer. Pedido el parecer de él, les fue dicho que ellos tenían mujeres muy hermosas y las había en sus tierras, que las pusiesen en los caminos reales y que los españoles que pasasen tropezarían con ellas y las empreñarían, y aquellos que pariesen los hiciesen criar, y después serían tantos el número que podrían después hacer lo que ellos quisiesen con los mismo españoles; como les fue dicho fue hecho.

Sacaron muchas mujeres doncellas y viudas, las más hermosas que hallaron, y en casas dedicadas para ello las pusieron a los españoles que por allí pasaban. Iba el señor o principal de los españoles a ellos, y lo llevaban a su casa y le mostraban aquellas mujeres, las cuales estaban haciendo ejercicios de ropas y oficios pulidos. Preguntaba el señor al más principal de los españoles qué le parecían, que cuál le parecía de aquellas más hermosa, y diciendo cuál, la mandaban levantar y que le fuese a servir al tambo real, que es como decir el mesón, el cual tambo y albergue está algo apartado de los pueblos de los indios, y le servía esta india todo el tiempo que allí estaba, un día y dos o más. Y lo mismo hacían a todos los demás españoles que por allí pasaban que eran hartos, y fueron muchos más después que se publicó la maldad que allí se usaba.

En cinco años no se pudo saber ni descubrir (lo que ahí sucedía), (hasta que) al cabo de los cuales, una india que se había salido con un soldado descubrió el bajo (plan) y maldad que los indios pensaban.

El capitán Salazar salió de la ciudad de San Francisco de Quito al castigo y averiguación de esto; prendió a los señores, le trajeron a las indias paridas, mestizos y mestizas que tenían a criar la tierra adentro. Hizo el castigo. Cumplió el demonio su voluntad que fue hacer pecar a los españoles y llevarse para así aquellas ánimas que camaron (pecaron o ¿¡¡¡quemaron!!!?).  

 ·  López, Pero: Rutas de Cartagena de Indias a Buenos Aires y Sublevaciones de Pizarro, Castilla y Hernández Gijón. Transcrito y anotado por Juan Frie- de. Prefacio de Marcel Bataillon. Madrid, 1970. Págs. 70-71.
·  Güenaga de Silva, Rosario: Relación de Pero López. Visión de un conquistador del siglo XVI. Universidad Nacional del Sur. Bahía Blanca, 1971. Págs. 43-44

NOTA
La crónica de Pero López, una crónica menor, y hasta hace pocos años inédita, de la Conquista de América, se encuentra registrada en la Biblioteca Lilly de la Universidad de Indiana de los Estados Unidos, como proveniente de la colección reunida a comienzos del siglo XIX por Sir Thomas Phillipps el cual la compró en 1842 en la subasta de la biblioteca de Lord Kingsborough; en 1938 la Universidad de Indiana lo compró en Lathrop C. Harper, Inc, compañía de Indiana que lo había adquirido en la subasta organizada por The Rosenbach Co.

Esta ignorada crónica tuvo la fortuna de ser encontrada por  Juan Friede, quien la editó en Madrid en 1970, con una transcripción y estudio introductorio suyo, y un prefacio de Marcel Bataillon. Algo más de un año después, la Universidad Nacional del Sur editó la misma crónica con una introducción de la lic. Rosario Güenaga de Silva. Es decir, cuatro siglos después de su escritura, la crónica fue publicada por duplicado, y como inédita por ambas partes.

La crónica se desarrolla desde 1540 a 1570, años en que su autor vivió en América. Lo narrado se divide en dos partes; una referente a su recorrido desde Cartagena hasta Buenos Aires; y la otra a las guerras civiles del Perú, en donde formó parte de las fuerzas realistas.

El escrito de López no se encuentra influido por las crónicas que ya circulaban en los años en que la escribió; es un testimonio personal, limitado por la cultura y los intereses propios del narrador, y que además de pequeñas anécdotas y ligeras variantes de hechos conocidos, sirve para reafirmar otros testimonios y crónicas sobre los mismos sucesos.

Aceptando el juicio de Bataillon de que no hay episodio de las Indias mejor conocido que el alzamiento de Gonzalo Pizarro desde 1544 a 1548, selecciono una anécdota señalada por Bataillon en la crónica de López concerniente a su paso por el actual Ecuador y que encuentra una versión más plana en la crónica de Cieza de León. Es el capitulo referente a las mujeres de los cañares, que eran entregadas por los hombres de los poblados para servir de cargadoras a los españoles, se anota que la matanza hecha por Atahualpa ejecutando hombres, jóvenes y niños, había dejado a los cañares con una proporción de quince mujeres por cada hombre.

Es difícil saber la veracidad de los contado por Pero López sobre el consejo del sacerdote sobre el método como se podría vencer a los españoles, pero algo podría haber de cierto, cuando Cieza de León afirma que las mujeres de los cañares “son algunas hermosas y no poco ardientes en lujuria, amigas de los españoles”. Y Bataillon comenta que estos hechos son “una curiosa flor de la crónica del mestizaje”.
 
·  Friede, Juan: “Estudio preliminar”, en: López, Pero: Rutas de Cartagena de Indias a Buenos Aires y Sublevaciones de Pizarro, Castilla y Hernández Gijón. Transcrito y anotado por Juan Friede. Prefacio de Marcel Bataillon. Madrid, 1970. Págs. 1-28.
·  Bataillon, Marcel: “Prefacio”, en: López, Pero: Rutas de Cartagena de Indias a Buenos Aires y Sublevaciones de Pizarro, Castilla y Hernández Gijón. Transcrito y anotado por Juan Friede. Prefacio de Marcel Bataillon. Madrid, 1970. Págs. IX a XIII.
· Güenaga de Silva, Rosario: Introducción en: Relación de Pero López. Visión de un conquistador del siglo XVI. Universidad Nacional del Sur. Bahía Blanca, 1971. Págs. 7-15   

 

 

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